La producción artística muestra el drama humano de una existencia fragmentaria. Presenciamos la tragedia del ser-ahí sobre hilos, retazos y trozos que componen y descomponen la vida en una escena. La plástica habla desde y con el cuerpo, con los gestos o signos de una enunciación desierta. Cuerpo solo, suspendido a la espera de (ser). La obra-personaje y el espectador son uno mirando(se) a través de un espejo, del marco que (en)marca la existencia como apertura subjetiva, intransferible e incomunicable.
- Idioma: Español
- Libro Impreso
- Nuevo y sellado