Reseña del editor
Corrosivo, agudo, inquisitivo, absurdo, curioso, genial... Si las grandes novelas de Thomas Bernhard, como «La calera» (BA 0746), «Corrección» (BA 0747) o «Helada» (BA 0748), se distinguen por su atmósfera obsesiva y sus personajes excéntricos a menudo al borde de la locura, los brevísimos relatos incluidos en EL IMITADOR DE VOCES nos proporcionan la quintaesencia del autor en cada una de sus facetas, a modo de lo que vendría a ser la huella en la arena o el negativo de la foto. Anécdotas propias o ajenas, noticias periodísticas a las que se les da una vuelta de tuerca, insólitos casos judiciales componen la sustancia de este libro singular que integra sin duda un muestrario completo de lo mejor y más característico del autor.
Biografía del autor
Thomas Bernhard es uno de los escritores austriacos más importantes de todos los tiempos. Nació en Heerlen (Países Bajos), el 9 de febrero de 1931. Toda su obra, cargada de ácida ironía, se caracteriza por su manifiesto pesimismo sobre el género humano, y su obsesión por la muerte y la autodestrucción. Se mostró muy crítico con la sociedad contemporánea, sobre todo en las obras autobiográficas que publicó a partir de 1975, a la que identifica con una época sin referencias en la que ya no se puede creer en nada. Tal crítica la centró sobre todo en su país, Austria, con el que mantuvo durante toda su vida una especial relación de amor-odio que se extendió hasta más allá de su muerte. Al fallecer, el 12 de febrero de 1989, en Gmunden (Austria) dejó expresa su última y sorprendente voluntad: prohibió durante la vigencia de sus derechos de autor (setenta años) toda representación, publicación o impresión de su obra en Austria. Sus restos reposan en Viena en una tumba sin nombre, también por deseo expreso. Entre los premios recibidos a lo largo de su carrera, cabe destacar el Nacional de Literatura austriaco, en 1967.