La magia existe. Aunque nadie la llama así: la llaman prodigios. Para que suceda un prodigio alguien tiene que pedirlo y esperar a que los dioses, sean cuales sean, respondan. Desde que la Inquisición los prohibió en Europa, pasaron a convertirse en meras
- Libro Impreso
- Edición: 1
- Editorial: Nocturna
- Autor: Alcala, Costa