Didáctica de la puntuación en castellano

9789582007843

Editorial: C. MAGISTERIO

Colección: Didácticas.
No. Páginas: 136.
Presentación: Rústica.
Edición: 1.
Año: 2004.
DESCRIPCIÓN DEL LIBRO: Es común oír decir que los signos de puntuación son para la escritura lo que las señales de tránsito para la circulación automotriz: paradas, avances, desvíos..., y no solamente eso (que no sería tanto), sino también sorpresas, silencios, expectativas, admiraciones, interrogaciones, sobrentendidos, curaciones en salud y manifestaciones de honradez intelectual (las comillas para las ideas de los otros). ¿Y qué más? Todo lo que demás y que vaya con todo lo que entendemos por puntuar, o sea, con eso de saber en dónde ponemos los puntos y las comas para que se nos entienda y se nos tenga por personas de bien en puntuación; y eso ya es mucho decir. De todos modos, no solamente se trata de puntuar, sino de escribir. La puntuación va con la palabra, y la palabra con la idea. Si no se tiene ideas, ¿sobre qué se va a puntuar?
Se ha dicho que "la puntuación es la respiración de la frase"; este es, entonces, un libro para ayudar a respirar, y con la buena respiración vendrán la buena entonación y el ritmo (sí, como en la música), y con estos la amenidad y la gracia expresiva, ¿y después? después, el regusto por el idioma, el saboreo de las palabras bien acompañadas por los signos de puntuación o por los silencios y las pausas que aparejan. Que una palabra mal colocada estropea un bello pensamiento, dijo alguna vez Voltaire. De Luis XIV, amante y protector de las letras francesas, se decía que no podía sufrir dos cosas: un soldado fuera de su fila, y una palabra fuera de su lugar; pero no sólo una palabra, un signo de puntuación fuera de lugar o ausente malogra también toda idea, toda sensación, toda vivencia, expresadas con palabras.



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