Circo callejero

9789684116009

Editorial: Ediciones Era

En tanto más pobre, elemental y astroso es un circo, es más poético y expresivo. La razón del tono poético nacido de la incuria es que el circo, todo circo, aun los ricos y lujosos, de tres pistas, destilan no sé qué melancolía, y la miseria indefensa y callejera aumenta y precisa esta característica sutil. En el payaso pintarrajeado y gesticulante la melancolía alcanza su cumbre. En el disfraz de payaso hay un elemento de risa obligatoria, por eso fracasa siempre en su intento. Y aparece ahí ese otro sentido, más suave, lateral, el de fracaso estrepitoso y esencial. La delicada poesía del fracaso. Y aquí aparece el circo callejero. Tiene el sabor fuerte del “se hace lo que se puede”. Su voluntad es invencible. Es parodia de parodia y gran momento del teatro del absurdo.



Artículos relacionados