El filosofo francés Jean-Paul Sastre publica en 1943 El ser y la nada, obra en la que se halla expuesta y sistematizada su metafísica. Este ensayo de ontología fenomenológica define el ámbito en el que operan el en si y el para si, asociados respectivamente al ser absoluto y el ser consciente, y postula la tesis central del existencialismo sartreano: el yo no es puro espíritu, sino conciencia determinada por unas circunstancias.